Videojuegos

Píxel nostálgico | Tales of Symphonia

Pixel nostálgico | Tales of Symphonia Con motivo del ya no tan reciente lanzamiento del remake de Tales of Symphonia para PlayStation 3, he decidido dedicarle un Píxel nostálgico a dicho juego. Todas las veces que lo jugué en Gamecube, no pude evitar embobarme con la intro antes de empezar, incluso a pesar de que, en nuestra versión, no sonaba la canción original, Starry Heavens, de Day After Tomorrow. Aquí la tenemos, por todas esas veces que silencié la televisión y puse a sonar mi mp3 al tiempo que giraba el disco en la consola con el vídeo en pantalla: https://www.youtube.com/watch?v=Yt9JKSHMgeQ En la versión remake de PlayStation 3 nos obsequian, además, con un segundo vídeo si tenemos paciencia en el menú principal, después de la primera intro. Se trata de la original de PlayStation 2, Soshite boku ni dekiru koto, del mismo grupo que la anterior. Eso sí, se trata de una versión remix. Como no he logrado encontrarla, os dejo con la de PS2: https://www.youtube.com/watch?v=3XTR6vhCkTg ¿Cuál os gusta más? Yo creo que me decanto un poquito por Soshite boku ni dekiru koto, aunque Starry Heavens siempre ha tenido un significado muy especial para mí, mientras que el remix de la primera me motiva lo que no está escrito… Pensándolo mejor, ¡no soy capaz de elegir! Siempre que juego en PS3, acabo viendo ambos vídeos.

¿Algún talero en la sala para realizar el desempate?

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Diario Gamer, Resident Evil, Videojuegos

Diario Gamer 01: Sobreviviendo con Resident Evil Zero y The Darkside Chronicles

Hace tiempo que quería poner en marcha una especie de diario en la que explicar a qué voy jugando y compartir mis experiencias, aunque mi idea era que fuese en vídeo. Pero, por una serie de circunstancias, no puede ser. Todavía.

Así que, como diría Cloud, allé vamos.

Tal y como os comenté en la anterior entrada, mi PlayStation 3 ha llegado al fin de sus días, y mientras espero a que me digan si es posible devolverla a la vida durante un corto periodo de tiempo para recuperar mis partidas las de Little Big Planet y Resident Evil 5 con TODO, he aprovechado para volver a un par de títulos que dejé a medias en su día.

El primero es Resident Evil Zero de Gamecube. Lo cierto es que no recuerdo por qué no lo terminé; cuando cargué la partida, vi que lo había dejado todo perfectamente preparado para encaminarme al disco dos. La parte mala es que me pasé un par de horas recorriendo la mansión para saber hacia dónde tenía que ir.

Guardo muy buenos recuerdos de lo que jugué a este título. La presencia continua y útil de un compañero junto al personaje principal, aunque tenga que manejarlo el mismo jugador, me pareció algo muy acertado por parte de Capcom. Aceptémoslo: nunca tuvo sentido que en los Resident Evil, al igual que en las películas de terror, los personajes se empeñaran en separarse cuando cualquier monstruo terrible podía estar acechando tras una esquina.

Por otra parte, la ambientación está cuidada hasta el extremo, y cabe destacar que los zombis sanguijuela consiguen poner de los nervios al jugador, casi al nivel de los crimson head del remake del Resident Evil original. Incluso si crees que te sobra la munición, suponen un auténtico peligro capaz de llevarte a un estado de crispación. Aunque si le has cogido el tranquillo al lanzamiento de cócteles molotov, no hay por qué temer.

Aunque considero que Zero fue lo último realmente bueno que se hizo de la saga, después de ese ratito jugándolo, empecé a echar de menos a Claire Redfield, porque siempre ha sido casi una tradición para mí jugar a Code Veronica en Navidades. Así pues, me hice con mi copia de The Darkside Chronicles para continuar la partida que dejé a medias en su día.

Os sitúo: Claire y Leon en Raccoon City, tras haber eliminado al cocodrilo gigante de las alcantarillas. En este punto, en Resident Evil 2 encontrábamos a Sherry, que parecía encontrarse mal, y el juego nos daba a entender que su padre, el científico William Birkin, convertido en monstruo tras haberse inyectado el Virus G, le había introducido unos embriones. Podéis verlo en el minuto 2:50 del vídeo:


En The Darkside Chronicles, sin embargo, ocurre de otro modo: vencemos al cocodrilo y, acto seguido, Leon (que es el narrador) cuenta que Sherry explicó que la habían infectado. Así de sencillo.

¿Os imagináis a una niña de 12 años explicando con total normalidad que un monstruo con la cara de su padre le ha introducido unos bichos por la boca (en el mejor de los casos)?

Incluso si no llegó a reconocer a su padre, la calma con la que la chiquilla se enfrenta a lo ocurrido es increíble.

Sin embargo, la parte más dura viene al finalizar la parte de Resident Evil 2. A escasos metros del túnel de salida, tras haber estado a punto de ser el desayuno de un monstruo y de haber quedado atrapados en una explosión, Leon encuentra el momento perfecto para decirle a Sherry que sus padres han muerto.

-Sherry, tengo que decirte algo.  -…¿No puede hacerlo Claire?

¿Conclusión? Los traumas infantiles, mejor de uno en uno. No volvamos a dejar a Leon a cargo de alguien tan joven, por favor.

Y vosotros, ¿habéis jugado a Resident Evil Zero y a The Darkside Chronicles?