PlayStation 3, Videojuegos

Lista de juegos de PlayStation Plus: octubre del 2014

Chica Píxel: PlayStation Plus octubre del 2014

Según el blog oficial de PlayStation, los juegos de PlayStation Plus de octubre nos llegarán el día 8, y son los siguientes:

  • Batman: Arkham Asylum (PS3)
  • DRIVECLUB PlayStation Plus Edition (PS4)
  • Dust: An Elysian Tail (PS4)
  • Dungeons & Dragons: Chronicles of Mystara (PS3)
  • Pix the Cat (PS Vita/PS4 Cross Buy)
  • Rainbow Moon (PS Vita/PS3 Cross Buy)
  • Spelunky (PS4/PS3/PS Vita Cross Buy)

Personalmente, llevaba tiempo esperando Batman: Arkham Asylum; en concreto, desde diciembre del 2012, cuando apareció en el servicio su secuela: Arkham City… Aunque debo confesar que no creo que PlayStation Plus esté dando de sí lo que debería al poner al servicio de los usuarios un juego del 2009.

Para mí es motivo de gozo, ya que no me hice con él en su día. Sin embargo, creo que sería más justo para todos obtener títulos algo más recientes.

Por otro lado, siento curiosidad por el Dungeons & Dragons, sobre todo, teniendo en cuenta que, mes tras mes, espero juegos con modo cooperativo para poder jugar con mis amigos (lo que PlayStation hace por tu vida social… y tal).

Y tú, ¿qué opinas sobre los juegos de PlayStation Plus de octubre? ¿Esperabas alguno con ansias?

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Actualidad, Reflexión

La frustración de los mileniales

Fotografía por Ralph Unden
Fotografía por Ralph Unden

A los nacidos entre 1980 y 1995 se nos conoce como “los mileniales”, esa generación nacida en una época de prosperidad económica, que ha tenido la suerte de poder permitirse unos estudios superiores. Según pasan los años, deberíamos plantearnos si el año de nacimiento límite debería ser, realmente, 1995.

Los medios de comunicación y diversos estudios nos califican habitualmente como soñadores, inteligentes, egocéntricos y decididos. Al parecer, somos la generación más preparada, lamentablemente, por encima de nuestras posibilidades. Hemos sido afortunados de poder estudiar e intentar dedicarnos a aquello que debería hacernos felices, sin necesidad, creíamos, de dirigir nuestra carrera académica hacia aquella que mejores o más inmediatas salidas profesionales tuviera, como ocurrió con las generaciones anteriores (en el afortunado caso de poder estudiar en aquel entonces). Pero tenemos un presente oscuro, y un futuro empañado. Porque no tenemos trabajo.

Hoy día, a causa de los recortes que está llevando a cabo el Gobierno, muchos ya no podemos permitirnos seguir estudiando. Y las becas no siempre son una opción. En primer lugar, necesitas tener la suerte de recibirla. En segundo, carece de sentido el hecho de pagar una matrícula y tener que esperar varios meses a que te concedan la beca para que el importe sea reembolsado. Si no cuentas con el dinero suficiente de antemano para pagar la matrícula, ni siquiera puedes arriesgarte a pedir dicha beca.

Así pues, si no contamos con la posibilidad de trabajar, y tampoco de seguir estudiando, ¿qué es lo que podemos hacer? Por el momento, para aquellos que se encuentran en esta situación, tan sólo ser una carga económica para nuestros padres hasta pasados los 30. Nuestros políticos nos han robado la esperanza. Algunos, nos aconsejan con frivolidad y nula empatía que cojamos nuestras carreras y nuestros másteres y nos vayamos a servir cafés a Londres. Otros, intentan hacernos callar con estadísticas engañosas y aparentes fechas de caducidad para la crisis, que se actualizan año tras año.

Sólo queremos una vida digna. Luchamos por nuestros sueños, pero los intereses de “los de arriba” se interponen incansablemente a la consecución de los mismos.

Nos llaman “los mileniales”. Nos llaman “la generación perdida”.

Sé que no digo nada nuevo, pero sentía la necesidad de utilizar el blog para quejarme en este momento.
Actualidad

Creando polémica con la mastectomía de Angelina Jolie

ImagenAyer, la edición digital del diario 20minutos publicó una carta al director que escribí sobre la doble mastectomía de Angelina Jolie, una noticia que, al parecer, ha dejado indiferente a pocos.

Podéis leer dicha carta a través de este link, y echarle un ojo a algunos de los comentarios, porque es lo que me ha llevado a realizar esta entrada. Lejos de molestarme u ofenderme, han despertado mi curiosidad y mis ganas de seguir escribiendo sobre el tema.

Es la primera vez que veo publicado un texto propio con una fuerte opinión que da pie a réplicas. He escrito reseñas de libros, películas y videojuegos en medios digitales, y he conocido reacciones absolutamente adversas a la mía, expresadas correctamente e inadecuadamente.

Sin embargo, nada que ver con lo que me he encontrado en esta ocasión. Abordar temas como el aborto o el machismo significa tocar la fibra sensible de algunas personas, para bien y para mal. Y me ha sorprendido todo lo que puede despertar una simple opinión. Lo mucho que puede llegar a ofender a un lector.

Me he encontrado con respuestas muy agradables, y otras que, extremadamente indignadas, se basan en escupir una variante cantidad de bilis hacia la que suscribe. Algunas personas me tachan de feminazi; otras, se sienten ofendidas por haber ligado el tema al del aborto o a los derechos de la mujer.

Considero evidente la relación entre uno y otro. La brevedad de la carta me impide explicarla en profundidad, pero no creí necesario tener que hacerlo.

Lo que defiendo en mi escrito no es que Angelina Jolie sea una heroína o un ejemplo a seguir, sino el derecho de una mujer a decidir. El derecho a ser la dueña de su propio cuerpo, a no tener que justificarse. De ahí el título: “Los pechos de la Jolie, o los de cualquier otra”.

Me quejo de los comentarios que frivolizan con el tema. Me quejo de que un hombre opine desde la ignorancia, no por el hecho de ser hombre, sino por el hecho de ser un hombre caracterizado por su desconocimiento y su insensibilidad, o por jactarse de ello. Me quejo porque, aunque tengo la suerte de conocer a hombres realmente inteligentes, racionales y respetables, también me he encontrado con los que abordan temas tan delicados para una mujer blandiendo la más triste ignorancia y brusquedad.Imagen

Esos son los hombres de los que hablo. Los hombres para los cuales dos tetas son sencillamente dos globos dispuestos para darles placer, que pueden retirarse y recolocarse cual pieza de Lego.

Por supuesto, cualquiera puede opinar sobre la mastectomía de Angelina Jolie. Sobre todo, cuando ella misma la ha hecho pública. ¡Faltaría más! Dicen que este es un país libre.

No obstante, frivolizar sobre una mastectomía es un ataque hacia la mujer. No hacia Angelina Jolie, sino hacia cualquiera de nosotras. Y, como tal, no puedo resignarme a dejar pasar comentarios que denigran a ambos sexos sin aportar mi humilde opinión. Porque, al parecer, y según algunos ofendidos, es lícito acusar a una mujer con el 87 por ciento de posibilidades a desarrollar cáncer de mama de extirparse los pechos de tener la secreta intención de implantarse otros de silicona por mera estética, pero relacionar su derecho a hacerlo con su derecho a abortar, es trampa.

Existe la posibilidad de desarrollar cáncer de mama, también, en el sexo masculino, aunque, al parecer, se trata de casos poco comunes. Leo en Breastcancer.org que “la edad promedio de los hombres que son diagnosticados con cáncer de mama es de 67 años aproximadamente”, dato que desconocía. Asimismo, desconozco también qué puede suponer para un hombre la extirpación de un pecho. Obviamente, no puede ser agradable. Partimos de la base de que nadie quiere someterse a tal proceso, o a otro que signifique ingresar en un quirófano. Lo que quiero decir con todo esto es que no sé cuánto podría afectarle a nivel psicológico. Sencillamente, no puedo imaginarlo. Y jamás frivolizaría con ello.

Para una mujer, sus pechos son un símbolo de feminidad. Junto a muchos otros factores, sustentan la parte de nuestra autoestima referida al aspecto físico. Y sólo una mujer sabe lo que podría significar someterse a una mastectomía. La única que sabe lo que realmente significa es la que lo ha vivido o la que debe planteárselo.

En definitiva, sólo me queda recalcar a estas alturas algo que consideré obvio desde el principio: hombre o mujer, eres la única persona con autoridad y poder de decisión sobre tu propio cuerpo.

O deberías serlo.