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Square-Enix y la prostitución

Hace apenas unas horas, me encontraba con la siguiente imagen en Facebook:

Chica Pixel: Square-Enix y la prostitución
(Pulsa para verla en grande)

Se trata de una comparación entre el Cloud original de Final Fantasy VII y el que ha acabado siendo. El primero es aquel al que conocimos todos los que jugamos al título mucho antes de que vieran la luz despropósitos como Advent Children, Dirge of Cerberus, Kingdom Hearts y, en menor medida, Crisis Core. La Final Fantasy VII: Compilation, ese proyecto al que su propio nombre le quedó grande.

Cloud Strife tenía personalidad y cierto carisma. Tenía un trasfondo, una historia, algo de lo que carece el falso Cloud que nos han estado vendiendo (y cobrando con creces) durante los últimos años. Con el paso del tiempo, y a causa de los refritos venideros, su esencia parece haberse diluido, y gran parte de culpa lo tiene el hecho de que pocos integrantes del equipo del Final Fantasy VII quedan en Square-Enix. Si alguna vez tuvimos cierta esperanza en Tetsuya Nomura, ésta desapareció junto a la personalidad de Cloud.

La situación de la empresa es inquietante: en una década, pasó de la cumbre al más triste de los fosos. Sus grandes pérdidas económicas tampoco pasaron desapercibidas, y, lejos de anunciar un remake de su gallina de los huevos de oro -esto es, de nuevo, Final Fantasy VII-, han optado por la vía fácil: la denigración del personaje femenino.

Hablo de Lightning y de la fijación de Nobuhiro Goto, uno de los diseñadores de personajes en Lightning Returns, por sus pechos. En Koi-Nya leemos la siguiente cita:

Sí, sus pechos [los de Lightning] botan. Ya que cada uno puede elegir qué traje ponerle, puedes asegurarte de que boten [ríe]. Por cierto, como Lightning mueve su brazo cuando le cambias el arma en la pantalla de inventario, ¡esa es una acción recomendada para asegurar el bote! Para verlo incluso mejor, puede ser útil equiparla con un escudo pequeño. ¡Echadle un ojo!

Resulta entre bochornoso e indignante que se sexualice de tal manera a un personaje femenino que, hasta la fecha, gozaba de cierta credibilidad. El Final Fantasy XIII original recibió innumerables críticas, muchas de ellas, más que merecidas, pero no destacaba por su frivolidad o su falta de respeto hacia el cuerpo de la mujer. Por supuesto, no podemos obviar la similitud entre la posibilidad de tener a una Lightning luciendo palmito con lo ocurrido con Yuna y Rikku en Final Fantasy X-2. Demasiada coincidencia.

¡Ojo! No me importa el hecho de que Lightning tenga más pecho que antes (Square-Enix ya afirmó que pasó de una copa C a una D), sino que se destaque de esta manera, que se anime al jugador a fijarse en ese detalle de la anatomía del personaje y conviertan el sexo en una herramienta para vender. Sí, siempre lo ha sido, por mucho que pretendamos disfrazarlo, pero no es necesario frivolizar con ello.

Es curioso que decidiera darle una oportunidad a Final Fantasy XIII después de haber leído que Lightning surgió de la intención de crear una versión femenina de Cloud. Al final, han terminado teniendo mucho en común: ambos son los monigotes preferidos de Square-Enix para ser prostituidos en innumerables títulos sin sentido.

Si un día significaron algo, las nuevas generaciones de jugadores no lo recordarán.

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